miércoles, 6 de febrero de 2008

Cochabamba, ¡qué cuento!

Llegué caída la tarde, nada más bajar del autobús noté una temperatura media, suave; ya antes desde los ventanales lo había visto. El calor se ve, el calor o el frío tienen un lenguaje propio. El paisaje no los comunica. Bajé hasta 2.550 msnm, había descendido 1.100 m. Todo un mundo y no sabéis como lo agradecí. Además podía respirar.

Falta ladillo, ¿qué pongo?
Cochabamba es una city moderna, con infraestructuras, se asemeja poco en el paisaje urbano y humano, visto hasta ahora, y después, en Bolivia. Cafés y restaurantes con terraza, vida nocturna, un barrio colonial. Rascacielos, avenidas, calles estrechas. Mucha circulación. Un centro comercial modelo, en fin, esas cosas de la ciudades… La población ya no es aymara, domina el quechua, se ve en las polleras (faldas), son más cortas. Nos obstante la proporción blanca es mayor que en La Paz.

Los carnavales bolivianos
Ya han pasado, en Chile ni se sabe muy bien lo que es, pero en Bolivia es todo un acontecimiento, se vive para ello, un mes antes ya salen las charangas en formación para ensayar los pasos, desempolvar el vestuario. A dos semanas se sale en grupo para armonizar los movimientos. Toman las calles, se para el tráfico, los niños sacan sus pistolas de agua, la niñas se defienden con bolsas, de agua. Es una batalla campal, en la que participa toda la sociedad. Luego vendrá la verdadera fiesta, las mejores galas… los embarazos y los partos en noviembre. me los perdí, una pena, los mejores, se dice en Bolivia, son los de Oruro. Otra vez será.

Grandes movilidades
Hay muchos carros, en general en Bolivia hay mucha movilidad (vehículos), más de los que yo imaginaba en el país más pobre de Sudamérica. Todos iguales. El Toyota Corolla, el rey. Llegan de segunda mano a Arica (actualmente Chile) les cambian la dirección de la derecha a la izquierda y a andar. Son duros, dicen. Todos, absolutamente todos los taxis, bueno quizá diez no, en Bolivia son Corolla, familiares, grandes. Por qué, y dadas las mismas necesidades en Perú, país más rico, son los taxis tan malos y pequeñísimos y en Bolivia, más empobrecido, mejores y más voluminosos. Pues yo que sé! Será cosa de que alguien tiene el contacto y se está forrando.

No vivas de espaldas al agua
Es un principio oriental. Nunca sabes lo que te puede deparar. Cochabamba vive a espaldas, y además traiciona a su nombre (quechua: qhucha=lago pampa=planicie). Tienen una laguna como muerta, abandonada a que suba o baje según lo requiera el clima. Si son malas aguas es un error porque lo incrementas, y si son buenas porque quitas al entorno un placer que le pertenece: disfrutarlas. Las ciudades que viven de cara a las aguas que les circundan se hacen más bellas, atraen a más gente y son más saludables.

La Edad Media existe, negocios por calles
En gran parte de Latinoamérica sigue imperando la costumbre medieval de distribución de los espacios urbanos. Cada calle un gremio. Como allá. Europa, la de Curtidores o la de Herreros, aquí las zapaterías calzan toda una calle, las ópticas son únicamente visibles en otra, los abogados también tienen su cuadra. las placas solares dominan su propio espacio particular. Si quieres imprimir cualquier formato de papelería sólo puedes ir a tal rúa. Los escribanos también tienen su esquina, a lo antiguo, con máquinas de escribir, especialistas en llenar formularios… y lo que haga falta con tal de conseguir unos pesos.

martes, 5 de febrero de 2008

Los Yungas, carretera de la muerte

Ya no existe. O al menos no para el tráfico diario de vehículos. Para emoción de los nacionales y disgusto de los foráneos, que vamos buscado sensaciones fuertes. Es la ruta que lleva de La Paz a Coroico, pueblito turístico distante a 100 km de la capital. Terreno Yunga, nombre precioso que designa una gran comarca al Este de los Andes. Se pasa de los 4.000 m hasta los 800, se pasa de la nada a la exuberancia. Gran parte entre nieblas, lo cual configura un paisaje aún más siniestro, más mágico. El trayecto duro son 65 km con un desnivel de 3.600 m. Puro vértigo. No pude hacerlo, lo vi… a distancia, donde me indicaba Felipe, el taxista cuyos servicios alquilé. Me llevó por la carretera nueva.

Conducir por la izquierda mata menos
En Bolivia se conduce por la derecha, como en toda América, salvo en una carretera, la de la muerte, ahí los camiones van por la izquierda para, en las subidas y cargados hasta los topes, no enfadar a la Pachamama y que ésta se mueva y les lleve hasta los infiernos, son sólo tres metros de ancho y apenas caben dos carros. Cientos de muertos al año ha sido la maldición de una carretera realizada por presos de guerras perdidas.

Los carros en las alturas
Según vas ascendiendo notas que se ralentizan. Que no pueden. Piensas: por qué no cambia de marcha el conductor, el auto se le está ahogando. Se ahogan. Te gustaría empujarlo, darle un ánimo. Imposible. No andan igual, les pasa como a los pulmones, no dan; no hay oxígeno. Los carros, camiones y buses se tornan morosos, pesados, Son leones heridos. Su marcha es casi a cámara lenta. Los motores se calientan, la gasolina no quema. Ellos también sufren soroche.

¡Hay que estar al quite, chaval!
En La Paz vi carteles que anunciaban el trayecto a los Yungas en bicicleta sin leer el total del mensaje publicitario. Me dije "uf Jorge, si tus pulmones no dan para andar como vas a hacerlo en bici" al mismo tiempo me parecía extraño la oferta, cómo es que va a venir gente hasta acá a montarse en bici de montaña para hacer una ruta tan alta y tan peligrosa. Debería haber preguntado, debería haberme informado. Y hubiese vivido la antigua carretera de la muerte: el trayecto es puro descenso, cuando llegas abajo te recogen y te llevan al hotel. Perfecto, pero eso lo vi cuando ya me encontraba en la carretera nueva montado en un taxí con servicio especial, es decir, sólo para mi. Me sentí fatal, ¡cuesta abajo, yo también la hubiese hecho!

Los Yungas, terreno afroboliviano
En un principio pensé que el nombre era un gentilicio de la gente que vive allí: población negra, antiguos esclavos, claro, traídos de Potosí porque allí reventaban y no salía rentable traerlos solo para morir: había que explotarlos. Además me sonaba como africano, Los Yungas! Suena bien. Los Yungas! La lógica volvió a fallar. Yungas es topónimo inca para designar a las tierras calientes. Acertado término. Según vas descendiendo, importante, es el lado Este, hacia el Amazonas, la temperatura va ascendiendo y el campo se vuelve fructífero, se ven bosques, las chacras sembradas, los frutales. El maiz, los platanales. Siento que vuelvo a la vida.

La Paz, de textiles, instrumentos, arte plumario y máscaras

Día de Museos. Tocaba. Me faltó el de la coca, supongo que único en el mundo. Pero hay muchas otras cosas que también son patrimonio boliviano o al menos tienen características propias de su tierra. Las telas, sus mantas. La música, sus coprotagonistas. Las plumas y su uso. Y las máscaras, únicas. El problema de los museos es que no se pueden hacer fotos, así que en la ilustración hay un poco de todo.

Máscaras
Estamos en Carnaval, tiempo de caretas, de disfraces. Hoy es igual el rico que el pobre. Hoy se intercambian… bajo máscaras. Hoy te puedes reír de todo… bajo una máscara. Ocultas tu rostro, ocultas tu alma. Te transformas, interpretas. Diablo, la muerte, la vida, la sorna, el condenado. Hoy es día de burla y Bolivia tiene un buen patrimonio. Desconozco de dónde viene la tradición, pero es fantástica. Quizá de tantos siglos de estar pisoteados, los indígenas y su desprecio hacia lo terrenal, sobre su propia realidad, sobre el hombre blanco. Lindas y bien presentadas.

Textil
Qué decir, es tan variado y comoplejo que me acojona escribir una sola línea. Cada grupo, cada zona, tiene sus propias particularidades: una trama, una greca que es como una seña de identidad. Formas geométricas, animales, humanas y fantásticas. Cada tela es una tesis en si misma. Hay que saber mucho, mucho para entender toda la simbología. A estas tierras vine porque dos profesores de textil de la Bauhaus lo hicieron en el año 34. Fue el hilo que me trajo a América. Lo que se por las calles es teñido con colorantes químicos, de ahí su florescencia, el bueno, el que dura, el clásico es de pigmentación vegetal y no tan brillante.

Instrumentos musicales
Quién no conoce la quena o la zampoña. Tantas veces las hemos visto, objeto de recuerdo para viajeros que vuelven, cualquier imagen de música andina lo presenta. Instrumentos de pastoreo y de fiesta. El charangotambién es boliviano!, de Cochabamba para ser más exactos, despreciado por los blancos de entonces al considerarlo "de los indios". El cretino de Pinochet lo llegó a prohibir, así como otros instrumentos andinos, porque podrían ser revolucionarios.

Arte plumario
Riquísimo. En sombreros, penachos, brazaletes, tejidos, tocados… Muy extendido desde las tierras altas hasta las bajas, en la Amazonía. Color, fantasía, luz, comunicación, arte, comercio entre la selva y las alturas, andinas. Celebración civil, religiosa, festiva. El arte plumario lenguaje en si mismo: en la jungla no se visten, pero no puede faltar un buen penacho para festejar. Quién no iría en su ciudad a una exposición de arte plumario si se la llevasen. Todos, Por qué, por lo exótico, por lo visual, porque es un flipe!

lunes, 4 de febrero de 2008

La Paz, sube y baja, sube y baja

La consigna, anda despacito, come poquito y duerme solito, al menos los primeros días. La Paz es agotadora, no es su culpa, es así, una ciudad metida en un cañón, entre cerros, no apta para cardiacos. La Paz te ahoga, al menos a mi. Sus 3.600 msnm imposibilitan cualquier acelerón, lo pagas al instante, jadeas y sientes la falta de oxígeno. sube y baja, sin pausa. Ni pagándome por vivir residiría en esa ciudad, y sin embargo la habitan más de un millón y medio de personas, la mayoría con un amplio tórax.

Guirilandia
Curiosamente está siendo Bolivia, el país, de los visitados, donde estoy encontrando mayor número de extranjeros. Mochileros en general, con gran proporción de franceses, suizos y alemanes. Españoles, ni uno. Los hoteles están llenos, los albergues más. Y por qué se viene a Bolivia? Por la cultura? Por los increíbles precios? Se buscan pueblos milenarios.? La erótica del Movimiento de Evo Morales? Por qué es Bolivia un destino turístico? No lo sé! O es por todo ello junto? Puede ser.

Los cerros, sus vestidos
Son nuestras colinas, las faldas de nuestras montañas. Los he acabado cogiendo cariño, asusta vivir allí, pero tienen algo hermoso. Todas las grandes ciudades sudamericanas que he visitado los tienen, están vestidos, de viviendas, de infraviviendas, son un bosque de casas o chabolas, ladrillo visto, poco color. uno nunca sabe…, cuanto más lejos más penosos.

De mercado, en Los Brujos
La Paz tiene uno especialmente caracteristico que demuestra que el catolicismo es muchas veces una cortina. Es el mercado de los Brujos, donde se compran llamas disecadas, piedras, hierbas y semillas para homenajear a la madre tierra, a la pachamama. Impresiona, sobre todo ver los animales momificados. Aquí acuden no solo chamanes sino también amas de casa o padres de familia que buscan una bendición Kallawaya a través de un ofrecimiento a la tierra.

Cultura del quita y pon
Todos los días cuando amanece un ejercito de seres abren un almacén, sacan sus pertenencias, las arrastran bien con ayuda de medios mecánicos o a puro pelo, las exponen ordenadamente, cuelgan de sus ganchos o hacen verdaderas pirámides con sus mercaderías. Pasan el día sentados, abrigados con una manta y apenas sin moverse. Bajo lluvia, viento o lo que sea. Al final de la tarde, a esa hora en el que el sol se acuesta, comienza la tarea al revés, desmontarlo todo, objeto por objeto, zapato a zapato, bote a bote. se vuelve a empacar, cerrar las cajas y a golpe de espalda o de motor los trasladan a buen recaudo. Es hora de dormir, de hacer la caja… y esperar al siguiente amanecer. Aquí y en medio mundo.

La puta manía de controlar al personal
No entiendo de seguridad, civil, ni militar ni de na…, pero el constante control a la entrada y salida de las ciudades, –Chile incluido, y eso que es Primer Mundo– me parece considerar a todo ciudadano sospechoso… de algo. Y lo peor es que la población lo tiene asimilado, lo ve normal. Los Estados no permiten en su propias lindes la libre circulación de sus ciudadanos. Es lo de siempre: si no has conocido nada diferente te parece que el mundo es así. Pues no.

domingo, 3 de febrero de 2008

Dedicatorias, cosas que me llegan, que me dicen

Una amiga, EH, con la que disfruté tres semanas en México me dedica un post en su nuevo blog, eso sí cambiándome el nombre. Dejo de llamarme JB para que se me denomine Miguel ¿?, supongo que el motivo es preservar mi identidad. Aunque no sé, dado que el texto es distante, como si únicamente me hubiese conocido en un café y hubiéramos tenido una charla de media hora, cuando más bien tuvimos una gran intimidad. He intentado dejar un comentario de agradecimiento, pero además de pasar un código de seguridad ella tiene que dar su permiso para que se publique ¿? Mundos diferentes, gentes diferentes.

Hace algunos meses otra amiga, RdlM, me envió estos micropoemas de Ajo, la de Mil Dolores Pequeños. Fabulosos. Directos al corazón. Me dejaron sin palabras y me hicieron llorar. No los entendí o no quise entenderlos. No sé si eran una declaración de amor o simplemente algo que se envía a alguien porque son bellos. Le dije en ese momento que me encantaría hacerle el amor. Me contestó: "ahora eres tú el que me ha dejado sin palabras." Mundos diferentes, gentes diferentes.

Imito a las plantas
y no me muevo,

imito a las nubes
y no me quedo,

imito al mar

y voy y vengo.

Imito a mis noches

y no te tengo.

A veces huyo de mi
para no encontrarme contigo.

Antes te amaba con razón.
Ahora te amo sin ninguna.

Arritmia
Odio el amor
y además lo odio
con tu corazón.

Amenaza
Te voy a tener que matar
no me queda otro remedio
el día menos pensado
te encuentran cosido a besos.

Al principio me dieron
muchas ganas de llorar
pero se me pasaron
y me entraron las mismas ganas
pero de que lloraras tú

Bolivia: calles limpias, mantón de Manila y otros

¿Mantón de Manila boliviano?
La manta como dicen ellas. Sí, es un lujo, un signo de estatus social. Llegó a Bolivia a través de las mujeres coloniales y lo adoptaron para sí primero las damas mestizas y más tarde las indígenas. Las cholas paceñas se lo ponen cada vez que hay que celebrar algún acontecimiento, los domingos, en bodas, cualquier momento en el que hay que ponerse guapa.

Limpieza versus pobreza
Hasta llegar a Bolivia y en todos los países que he visitado en mi vida siempre había unido que a mayor riqueza mayor limpieza. Siempre, hasta llegar allí. Este es un país pobre y sin embargo limpio, y no porque las autoridades barran las calles, no, sino porque sus ciudadanos cuidan más sus espacios comunes. Es cuestión de educación y de amor por lo que es de todos. Venezuela, amigo actual de Bolivia es inménsamente más rico y también repugnantemente sucio. Que aprendan de los bolivianos: una tierra limpia a pesar de su pobreza.

Nuevas tierras, nuevos alimentos
1. Fideos, gigantes; 2. Trigo tueste; 3. Pasancal, maiz tostado; 4. Arroz de cereal; 5. Melcocha, pasta a base de miel endurecida; 6. Poroto, palabra quechua para judía, semilla; 7. Chancaca, miel de caña de azúcar; 8. Habas; 9. Alfeñique, pasta a partir de azúcar; 10. Alberjas tostadas, guisantes; 11. Chancaca grande; 12. Manis, cacahuetes.

Árboles andinos
En los Andes apenas hay árboles, salvo cactus, el algarrobo y algunos tipos de arbustos. La primera razón es la falta de oxígeno a esas alturas y la segunda es que donde deberían crecer se talan para cultivar la papa, el maiz o la quinua (cereal andino), generalmente en terrazas, andenes dicen ellos. Cuando los mantienen, los árboles, forman curiosas crestas encima de los cerros.