lunes, 9 de julio de 2007

México DF 2, capital cultural… tradicional

Todos somos fugaces
Todos nos iremos
por eso debemos respetarnos
por eso debemos trabajar
por eso debemos recoger
Respetar y conservar
las cosas de la vida
la flor y el canto Cempoalxochitl.
Poesía Náhuatl
En la capital de la República hay mucho que ver, si uno quiere, sobretodo con todo lo relacionado con las culturas prehispánicas. En lo que es la ciudad no queda nada de eso, salvo lo que aquí denominan Templo Mayor, unas ruinas, muy ruinas de lo que antiguamente fue un templo mexica de Tenochtitlán, así se llamaba la antigua ciudad de México

Teotihuacan, donde los hombres se convierten en dioses
Hay que decir que estas pirámides se mantienen en pie porque los conquistadores, Cortes y su huestes, no las vieron creyendo que eran cerros, estaban cubiertas por maleza debido a su abandono siglos atrás, de lo contrario también las hubiesen destruido, como hicieron con toda Tenochtitlán.
Llegué allí en un tour urbano acompañado de una pareja venezolana, una familia colombiana y madre e hija brasileñas. La ventaja: que te cuentan historias en tu idioma, que conoces gente y que ves algún aspecto que sólo no descubrirías. Desventajas: la dictadura del reloj, el no poder disfrutar de los minutos que deseas para vivir los restos de toda una cultura. No sirve, yo creo, darte la paliza y subir las interminables escaleras de la pirámide del Sol, sino tienes un espacio para la reflexión, para fantasear por qué ese entramado arquitectónico fue construido allí y no en otro lugar, por ejemplo. Y eso fue lo que me pasó, prefiero ver menos y mejor, que mucho y mal. De nuevo un discurso semiacademicista, plagado de nombres, para mi impronunciables y de fechas que ya he olvidado. Pero es un espacio mágico, sentarse en la cúspide es dominar el mundo, yo sólo lo pude disfrutar unos minutos.

Templo Mayor, las superruinas de los que fue una Babilonia mesoamericana
Que pena, que tristeza que una ciudad preciosa, por lo que cuentan los cronistas de la época y arqueólogos, fuese dilapidada en su totalidad. Todo, absolutamente todo fue derruido, quemado, no queda nada. Ya sabemos, política de tierra quemada.
La piedra utilizada para construir la catedral y edificios anexos, las figuras de oro fundidas y los lingotes exportados a España para llenar las arcas de los banqueros holandeses y alemanes, que financiaban las guerras de nuestros reyes, de nuestro Imperio. El resto destrozado. Una urbe de 200 mil habitantes desaparecida. Una buena referencia para saber sobre esa época la da el franciscano Fray Bernardino de Sahagún, que aprendió la lengua original náhuatl. Menos mal que han construido un museo junto a las ruinas para que uno se haga una idea de lo que allí existió, aderezado con citas de los escribanos reales que narraban el esplendor de la ciudad, la organización administrativa, el comercio callejero y las canoas que surcaban aquella laguna. Ya sabéis eso de, Guadalajara en un llano, México en una laguna…

El Antropológico, un museo para entender
En este magnífico museo están recogidas todas las culturas precolombinas, clasificadas por cronología histórica. Es un día, una jornada para emborracharse de arte y cultura. Toltecas, mexicas (aztecas), mayas y otras culturas menores. Para entender las cosmología mesoamericana, el valor de la lluvia, el agua, el sol y la luna. El juego de la pelota (antecesor del fútbol) y el culto a la naturaleza, los jaguares, las serpientes, el águila. La fina cerámica y la avanzada agricultura con tres cosechas al año. Sus dioses, sus hombres y mujeres y sus hábitos. Es difícil de digerir, mucha información y textos demasiados largos, poco pedagógico. Sólo al final descubrí un apartado que tiene a las actuales comunidades indígenas que pueblan todo el país, ¡más de 40! con sus propias lenguas y costumbres. Una pena no poderle haber dedicado más tiempo porque es realmente lo que más me interesaba: el México actual.

La Virgen de Guadalupe, la madre de los mexicanos
Símbolo unificador, patrona de todas las revueltas, bandera de la Independencia, Reina de México, Emperatriz de América y , y … y único tema del que no discuten los mexicanos, "en México hasta los ateos son Guadalupanos" se dice. Puro sincretismo entre el arte cristiano y el indígena para atraerse a los población autóctona. Siempre me ha parecido increíble el poder de la Iglesia para introducir su iconografía, sus personajes y tener controlado al personal. Digno de admiración. Una mentira repetida muchas veces se convierte en Verdad. 15 millones de visitantes al año. Cientos de personas rezándola día a día. Cinco veces consiguió traer al Papa Juan Pablo II. Su Santuario, el segundo más venerado después de la Santa Sede. Todo con Guadalupe son cifras grandilocuentes. Fui a verla, el día de la excursión de las pirámides, sentía morbo por el espectáculo, por el entorno. No me defraudó: todo un negocio en torno a una figura, que dicen existió. Allá cada cuál.

7 comentarios:

Silvia Plana dijo...

Desde el cielo
una hermosa mañana
La Guadalupana
bajó al Tepeyac

Suplicante
juntaba las manos
y eran Mexicanos
su porte y su faz

Junto al monte
pasaba Juán Diego
y acercóse luego
al oir cantar

Juán Dieguito
la Virgen le dijo,
este cerro elijo
para ser mi altar.

Y en la tilma,
entre rosas pintada,
su imagen amada
se dignó dejar

Desde entonces
para el Mexicano
ser Guadalupano
es algo esencial.

Esta es una alabanza de los danzantes concheros, va acompañada de una danza azteca bellísima, guerrera, poderosa y dedicada completamente a venerar a la Madre Tonantzin, a la Madre Tierra. Sincretismo, como decís, pero discrepo de que solo sea una estrategia del poderío cristino, pienso en lo muy inteligentes que fueron los aztecas tras la conquista por considerar que, al fin y al cabo, se hablaba de lo mismo pero con distintos nombres y distintas formas, de esta manera, pudiron conservar sus tradiciones y sus creencias. He tenido la oportunidad de danzar muchas veces esta y otras hermosisimas danzas aztecas, un burdo intento de cómo lo hacen los propios Mexhicas, pero el circulo de la danza no entiende de estilos, solo de entrega y si uno consigue no juzgarse a sí mismo dentro de ese circulo, el circulo te envuelve y te lleva como si solo fueras una estrella movida al son de la danza del universo, girando con las demás y formando constelaciones. La danza es así una forma de rezo. Puede resultar excesivamente poético o incluso infantil así escrito, pero eso se siente al danzarlas. De modo que yo, que siempre tuve mis reservas y prejuicios hacia los Santos y las Virgenes, me he visto cantando a la Guadalupana con veneración absoluta si ello me permitía sentir lo que sentía, algo muy real. El sudor de los danzantes y el latido de sus corazones al ritmo del huehuetl, el tambor que, a su vez, suena al ritmo de los latidos de la Madre Tierra en esta danza.
¿Cómo me lo iba a perder por unas pequeñas vergüenzas?


Ya leí lo de la "otra" Silvia ¿?, definitivamente no fui yo, prefiero llamarte Peregrino Latino
Un beso grande

Anónimo dijo...

Hye Jorge! Cómo va todo? Pronto partiré al noroeste, Sinaloa que has conocido un poco, a trabajar en mi tesis. Como mal hábito de historiador tengo que decirte que el templo mayor no es mixteco, es mexica, pero bien que has empleado mexicanos para referirte a lo que muchos en el extranjero conocen como aztecas. Ya te contaré el por qué aztecas no eran los que vivían en Mexico tenochtitlán y Mexico Texcoco.

Un saludo y un abrazo,

Damian

Jorge Bonilla dijo...

Viva el sincretismo, Viva el mestizaje!!

Damián gracias por la aclaración. Te confieso que me pierdo con tantas culturas. Yo pensaba que mixteco y mexica era lo mismo.Por favor corrígeme toda metedura de pata. Soy un aprendiz.

marion dijo...

Querida silvia plana,
que bonita y enriquecedora aportación a este blog tu comentario (y tu experiencia). ¡Que ganas de unirme a esta danza me entraron al leerlo!

Silvia Plana dijo...

Gracias Marion. Si te los encuentras y les pides permiso, te sahuman con copal y puedes danzar con ellos, primero se danza y después se aprende. Hay aun grupos muy herméticos pero, si realmente tienes ganas, tú te encontrarás con los que te digan que sí.
Gracias otra vez

Anónimo dijo...

Hola! Me encuentro ayudando a mi hija con su tarea de historia de cuarto grado, me doy cuenta que la forma en que redactaron el libro es pésima según mi criterio, ustedes que son expertos me gustaria le dieran una hojeada para saber su opinión. Gacias, espero su respuesta.

Un saludo.

Jorge Bonilla dijo...

Estimado padre anónimo, no sé cómo puedo ayudarle, porque uno, no soy experto en nada y dos, no sé cómo hojear el libro de su hija para ver su redacción. Siento no poder ayudarle.
Un saludo