miércoles, 18 de julio de 2007

Oaxaca 2, entre ruinas, mercados y personas

En Oaxaca visité las pirámides de Monte Albán, nombre nada autóctono dado por unos italianos después de descubrirlo un francés. Otro caso de templos sagrados no visto por los españoles y por ello respetado. La estructura es la siguiente: en un valle en forma de Y y rodeado de montañas hay una serie de cerros que se encuentran en el punto central –desde donde se divisan todos los alrededores– y allí donde las tres líneas de la Y confluyen, esos cerros (colinas, en este caso) fueron aplanadas por sus fundadores hasta conseguir 900 metros de longitud. Sólo uno de ellos está explorado, el resto permanecen dormidos. Las construcciones se intuyen en la distancia.

Los zapotecas, aún existen
Los Zapotecas, los mismos que hoy habitan esta región, fueron los que erigieron estos santuarios que para un neófito como yo no tienen grandes diferencias con las de Teotihuacan (México DF), salvo por la altura de aquellas, superior, y por la presencia de un edificio pentagonal en ésta, único entre todas las edificaciones precolombinas, y que indicaba, según la posición del sol, el momento de la cosecha. La distribución de los edificios similares. Se copiaban unos a otros y cuando un pueblo conquistaba al otro, en lugar de destruir edificaban encima respetando la base anterior. Una lección. Todo esto nos lo explico Abel, guía zapoteca pura sangre, que además sabía de plantas, tema para mi fascinante que es ignorado por guías y por los manuales de viaje. Por ejemplo, Oaxaca (pronunciese huajaca) debe su nombre a un arbol de nombre Huaje con una hermosa flor blanca, de ahí Monte Albán. Todo cuadra, todo tiene un explicación.

Naseef, un escocés de pura cepa, o casi
Lo conocí en el trayecto desde Puebla, tomamos el mismo taxi a la central y allí compartimos 3 horas de espera más todo el recorrido. Nos entendimos y nos caímos bien. Naseef habla español, francés y un poco de portugués, siempre sonriente, aunque no habla ni paquistaní ni bengali, de donde proceden sus padres. Bonita mezcla, así como su piel, color canela. Viaja sólo y enseña a niños. Seguro que aprenden. Nos volvimos a ver en la excursión a Monte Albán y congeniamos tanto que la gente pensaba que viajábamos juntos. Hicimos muchas risas, había complicidad. Buen compañero de viaje.

Artesanía disfrazada de… comisiones
Siempre que haces un tour para visitar ruinas, en el recorrido hay un hueco para engatusarte y llevarte a un teórico centro de producción artesanal ya sea madera, barro, plata o cantería. No te libras. Y en principio interesante, pero… del proceso apenas nada. Generalmente venden mierda, porque mierda es que con el barro negro de San Bartolo de Coyotepec, precioso en su versión mate, me quieran vender un león o un orangután; porque bazofia es que en los alebrijes de Arrazola con una madera sagrada como es el copal (similar a nuestro incienso) hagan jirafas o hipopótamos, eso sí, "DeUnaSolaPieza". Lo mismo ocurre con la plata o la obsidiana, cristal volcánico negro brillante sin el que no se puede entender la cultura mesoamericana. Las comisiones mandan.

En esta excursión visité el primer mercado realmente indígena en Zaachila (15 minutos que yo transformé en 30 porque me salió de los h… después de haber estado viendo los restos de una iglesia de una orden "mendicante", como los dominicos, que no tiene nombre la que armaron aquí en nombre de Dios, salvo si les denominamos malas bestias. Hay algunas excepciones como Fray Bartolome de las Casas) y disfrute de ese colorido, de la convivencia de seres humanos y animales, del exotismo de la frutas tropicales, de llamarme gringo por tropezar con un cubo de chiles, de la bollería de Lupita u observar como la señora de la carne utilizaba sus espantamoscas para que no aparecieran en la foto. Divino, colosal.

Yurik, una amalgama de valores
Con arquitectos no se habla de arquitectura. O al menos es lo que me ha pasado a mi. El cuarto que conozco, después de los ángeles de Chihuahua y Sury, el de DF, a su vez artífice de que yo estuviese con Yurik, que así se llama el nuevo arquitecto en cuya casa residí en Oaxaca. Él ponía la cama, yo, las cenas. Él seleccionaba el restaurante y elegía los menús. Yo pagaba. ¿Justo, no? Disfruto invitando a la gente que se porta bien conmigo. Y Yurik se lo merecía. Vive de alquiler, es feliz en ella porque tiene 100 metros, más una terraza plagada de cactus, para él y las amistades que por allí pasen. "Como media docena de personas tienen llave de mi casa", me decía. Eso es un anfitrión y lo demás tonterías.
Estudió en DF. Fue novio de una mexicana que conocí en Berlín. El mundo es un pañuelo. Se ha reciclado y se dedica al diseño de mobiliario; estuvo todos los días persiguiendo a los carpinteros, "aunque durante las revueltas del año pasado disminuyó tanto el trabajo que también tuve que diseñar puertas y cosas menores". En México un estornudo social es un Tsunami económico. Se le llama miedo. Es tímido aunque parece echado pa´lante: sólo vi una silla, preciosa, en diseño, muy racional, y elección de madera. Es ecologista, aunque lo niegue: sólo compro madera con certificado, más cara pero ayuda a los bosques. Sueña con Asia, sin saber que la belleza está ahí, justo al lado de su puerta. Hace buenas fotos, me enseño un magnífico reportaje sobre las revueltas de su ciudad (ver crónica anterior). Yurik es muchas cosas, cosas, que ni él se da cuenta. Se llaman valores.

6 comentarios:

azuvil dijo...

Caña? Ah, claro, te refieres a la de azúcar... Gracias a tí por compartir tu viaje.

eme ele virtual dijo...

Curioso el título, porque las ruinas no parecen ruinas, pero los mercados, sí parecen mercados y las personas personas.
O sea, lo de Monte Albán, lo del blanco es de una flor? Curioso, curioso ... ¿y el guacamole entonces deriva del huatxamole? O simplemente todo termina en mole?
Gracias por presentarnos a Yurik. Encantada de conocerle. Lástima de no tener foto de su terraza plegada de cactus. Un beso virtual para Yurik (y también para la "flor" de berlín -o está en frankfurt? -que no sé ni siquiera si sabe de tu blog).
Geniales las fotos "de cerca" y "de lejos". Cada vez mejores.
besos virtuales, también para azuvil, que ya la estaba echando de menos con su caña (no siempre de azúcar).

azuvil dijo...

Por cierto lo de los chapulines...
A lo mejor a alguien le apetece probar:

http://www.arecetas.com/insectos/index.html

Lo que no sabía es que te fascinaran las plantas, creía que sólo había UNA que te resultara fascinante....

Jorge dijo...

Hola, prenda.
Días después, aquí me tienes. Felicidades por el premio, es más que merecido. Por cierto, que le he hablado a una editorial de tu blog y hasta puede que les interese.
Sigue dándonos envidia. Los demás seguiremos echándote de menos.
Mua!

Jorge Bonilla dijo...

Amigo, amigo, prefiero darte envidia que pensar en una editorial. Es más personal, directo. Y si pienso así soy más feliz, lo otro me agita, me exige no sé qué responsabilidad que, creo, ahora no puedo asumir. ¿Me explico? Besos.

Anónimo dijo...

Bonita Info. siga adelante