jueves, 26 de abril de 2007

¡Mi primer nativo! Whitehorse

Cambio de planes. Ayer fue un día con muchas iniciativas. Me compré un portatil. De lo contrario no hubiese podido meter las imágenes. Un peso más para el camino. Además me vuelvo al Norte, me quedó ese mal sabor de boca de no haber podido hacerlo en Alaska. Reserve vuelo de ida y vuelta, mande emails a diferentes hoteles (oferta especial para tres días? ni me han contestado, han debido reirse). Saqué billete de bus para Vancouvert. Y todo yo solito… y no olvidemos: in english. Y finalmente, me cambié de hotel, a uno mucho más barato, de hecho es eso que llaman por aquí un B&B (Bed & Breakfast). Tres noches de aquí me pagan una de hotel.

Inuvik
Situación: 68 grados 18'N; 133 grados 29'O. En la orilla Éste del delta del río Macenzie. A 97 km al Sur del mar Beaufort. Salida del sol a las 06.11 am, puesta del sol a las 11.36 pm. Previsión del tiempo para mañana viernes máxima de -7 grados Centígrados y '15 de mínima. Por fin podré justificar toda la ropa de abrigo que he traido. 40% de población autóctona, la mayoría de la étnia Inuvialuit. Veré la Aurora boreal. Creo que no. La previsión de Auroras dice que difícil. Y escriben como podéis ver a la izquierda. Tengo curiosidad si supera en fealdad a Whitehorse, y creo que sí, sólo tiene una antiguedad de 50 años.

Hoy he fotografiado a mi primer nativo. Se lo he pedido por favor y ella me ha mirado entre coqueta y sorprendida. Le he dicho que era muy hermosa. Y lo creo. Los nativos que circulan por aquí, son como en todas partes, los pobres, visten los andrajos de la ropa occidental, los que se emborrachan en las esquinas y los que se alimentan en el Ejercito de Salvación: con el tiempo pierdan la dignidad. Siempre lo mismo. Pero ella no, ella es bella, viste con sus ropas tradicionales y eso la agranda. Es ella y con dignidad.

Sueños (2)
Ibamos a su casa, oh, quizá saliesemos, no recuerdo bien, cuando dos tipos enormes se avalanzaron sobre nosotros y tumbaron a A., lo aplastaron contra el suelo. Lo confundieron con B., pero sólo despúes de recriminarselo los que rodeabamos esa situación. Ya libre, A. me contó que B. había vivido con él y que jugaba con cocaina. La ultima entrega se la había metido al completo A. A., que existe, esta pendiente de juicio, puede ser expulsado de España.

De nuevo me encuentro con el mundo laboral: abro una puerta y veo en una rídicula habitación decenas y decenas de personas trabajando. Les conozco a todos pero soy incapaz de ponerles cara, sólo a uno, que además no trabaja alli, se llama Alberto, le llamamos Labarga, se gira, me mira y salimos espantados a comer.

He vuelto a discutir con Javi, cuántas veces ya lo habré hecho. Nos hemos gritado, nos hemos insultado, pero eran gritos sin voz, muchos gestos al aire que mostraban enfado pero realmente no decían nada. Ha habido un final, pero eso ya no lo recuerdo.

Por cierto Miguel, el peruano, sigue vivo.

Relaciones públicas
He conocido a un hombre con guitarra que no sabe tocarla: es francés y a menudo duerme en el bosque; a mi mesa, en mi café preferido, se ha sentado Sara, bióloga con la cual el martes me voy de excursión a Skagway, el pueblo de donde nacen todas las rutas de la fiebre del oro. Por último he desahogado mis silencios con una pareja de alemanes que regentan el B&B.

3 comentarios:

gregorio dijo...

¿has soñado con Alberto? eso no es un sueño, eso es una pesadilla, jajajaajjja.
es broma; mi querido Alberto.
aprovecho para desearte lo mejor y espero que vuelvas ligero de equipaje y rebosando de vida el corazón.
te seguimos.

Alberto dijo...

¡¡Menos mal que no era un sueño erótico!! Ánimo valiente, estás es mis pensamientos

Jorge Bonilla dijo...

Gracias, chicos. Como son esa cosa de los sueños, no?